¿Por qué EDC se siente diferente de noche?

En EDC México, las primeras horas sirven para ubicar escenarios, caminar el Autódromo, ver el arte, cargar saldo, encontrarse con la crew y reconocer dónde vas a pasar la noche. La luz natural deja ver la escala real del festival: estructuras gigantes, detalles del Kinetic Field, art cars rodando, performers moviéndose entre la gente.

La noche: cuando EDC se convierte en otro mundo

En cuanto cae el sol, todo lo que se vio de día cambia de categoría. El Kinetic Field deja de ser “un escenario enorme” para convertirse en un personaje vivo: luces que respiran al ritmo de la música, pantallas que cuentan historias, pirotecnia que subraya drops clave.

Lo mismo pasa con los demás stages: los lasers se vuelven protagonistas, los visuales se leen mejor, los colores toman el control. El Autódromo deja de sentirse como un venue y empieza a sentirse como una ciudad rave flotando en medio de la nada.

Ahí se entiende por qué tantos ravers dicen que EDC se vive, pero se recuerda de noche.

Impacto emocional: la oscuridad como punto de encuentro

La noche no solo cambia la luz: cambia cómo se comporta la gente. Con menos distracciones visuales externas, todo se centra en lo que pasa frente a ti: el escenario, tu círculo de amigos, la persona desconocida con la que terminas coreando un himno.

Los abrazos duran más. Los drops se sienten más intensos. El tiempo se distorsiona: tres horas parecen treinta minutos.

Por eso los momentos que se vuelven historias —el track que cerró un set, la canción que te hizo llorar, el beso que no estaba planeado— casi siempre ocurren cuando el festival ya está completamente tomado por la noche.

Diferencia frente a otros eventos masivos

Muchos festivales apuestan por la postal de atardecer: mainstage con el sol cayendo, foto perfecta y mood chill. En EDC, esa fase existe, pero no es el clímax. Aquí el pico emocional llega después, cuando el cielo ya es negro y la producción puede controlar cada pixel del entorno.

Esa diferencia se nota en tres cosas:

  • En EDC, la iluminación no es complemento: es protagonista.
  • El concepto visual de cada edición (kinetic, owl, temples, portales) está pensado para vibrar al máximo en la oscuridad.
  • La narrativa del festival —del primer track fuerte al cierre de cada día— está construida como un viaje nocturno, no solo como una serie de shows encadenados.

Por eso otros festivales pueden tener mejores fotos de día, pero EDC tiene mejores recuerdos de noche.

De PLUR a “meet me at the totem”: el lenguaje secreto de EDC

Cada quien vive EDC a su manera, pero hay algo que todos comparten, vayan al festival que vayan: el lenguaje rave. Frases, códigos, guiños, palabras que no salen de un manual, pero que cualquiera que haya pisado el Autódromo o el Motor Speedway entiende como si fueran parte de su ADN.

Y lo más curioso: las mismas frases que se oían en EDC Los Ángeles en 1997 siguen vivas en EDC México 2026. Nadie las impuso. Nadie las “inventó” oficialmente.
Son rituales verbales que han pasado de rave en rave, de generación en generación.


Frases que se repiten en EDC (y que solo entiendes si has ido)

“Under the Electric Sky”

Es la frase insignia de Insomniac y EDC desde hace más de una década.
No se refiere solo al cielo del festival: en realidad habla de un lugar donde miles de personas viven la misma frecuencia al mismo tiempo.

Es la invitación oficial a un mundo paralelo.


“PLUR, baby!”

No es un slogan ni una moda. Es la ley no escrita del rave: Peace, Love, Unity, Respect.
En EDC se dice cuando compartes kandy, cuando ayudas a alguien, cuando la vibra se siente bien… o cuando alguien te abrazó sin preguntar porque “así se vive la música”.

PLUR se convierte en un recordatorio colectivo de que, por unas horas, el mundo puede ser mejor.


“Meet me at the Totem”

En cualquier otro lugar significaría nada.
En EDC significa:
“Si nos perdemos, nos vemos junto al totem del aguacate, el Pikachu con lentes, el pájaro rave o la frase absurda.”

Es un código de supervivencia rave.


“Water break!”

Es un clásico de los campos de EDC.
El grito no es para ti: es para todos a tu alrededor.
Es cuidado colectivo. Es rave en su máxima esencia.

EDC Mexico 2024 Gallery Phot

¿Qué es PLUR y por qué es la esencia de EDC?

En EDC puedes cambiar de escenario, perder a tus amigos, llorar con un drop o abrazar a un desconocido. Pero hay algo que nunca cambia: PLUR. No es slogan, no es marketing y no nació con TikTok. Es el código ético que sostiene a la comunidad rave desde hace más de 30 años… y es la razón por la que EDC mantiene una vibra distinta a cualquier festival masivo del mundo.

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El origen real del PLUR: no nació en redes, nació en la rave culture de los 90

PLUR significa Peace, Love, Unity, Respect. Su origen se ubica en la escena rave underground de Nueva York a inicios de los años 90. El término se popularizó gracias al DJ Frankie Bones, figura clave del movimiento rave estadounidense. Durante un evento en 1993, Bones dijo la frase que después se convertiría en leyenda:

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“We need peace, love and unity.” Con el tiempo, la comunidad añadió Respect, dando origen al PLUR que conocemos hoy.

A diferencia de otros códigos culturales, PLUR no fue diseñado por una empresa ni por un comité. Fue un acuerdo emocional colectivo: una respuesta al ambiente de violencia, exclusión y discriminación que vivían las juventudes de esa época.

PLUR nació para crear un espacio seguro. Y sobrevivió porque funcionó.


Cómo se vive PLUR hoy: el ritual silencioso que une a los ravers

Aunque el movimiento rave cambió, y los festivales se hicieron gigantes, PLUR sigue vivo —especialmente en los eventos de Insomniac.
En EDC, PLUR no es un discurso… se vive en acciones:

  • Intercambio de kandy → el gesto más emblemático: un saludo en cuatro pasos (Peace, Love, Unity, Respect) que termina con la entrega de una pulsera hecha a mano.
  • Ayuda entre desconocidos → agua compartida, un ventilador para alguien que se siente mal, un abrazo para quien lo necesita.
  • Cero juicio → puedes ir disfrazado, maquillado, vestido normal o en glitter total. Nadie te mira raro.
  • Cuidado colectivo → la vibra de “si tú estás bien, yo estoy bien”.

PLUR no se grita. Se practica.


Por qué sigue vigente específicamente en EDC

EDC mantiene a PLUR vivo no porque “tenga historia”, sino porque forma parte del ADN del festival. Pasquale Rotella (fundador de Insomniac) jamás lo ha tratado como un accesorio visual: lo entiende como la base emocional del evento. Para él, la experiencia va antes que el lineup, y el público antes que cualquier artista.

Eso hace que EDC se sienta distinto a cualquier festival de su tamaño. No importa si vas a EDC México o EDC Las Vegas: siempre encuentras el mismo espíritu de comunidad, creatividad y cuidado mutuo.

PLUR sigue vigente porque EDC lo protege. Y la comunidad lo reproduce.


La diferencia con otros festivales masivos

Muchos festivales crecieron en volumen, pero perdieron identidad. Otros se enfocaron solo en el lineup. Algunos se volvieron experiencias aspiracionales, casi de lujo. Pero EDC, incluso siendo un monstruo global, mantiene algo que no se compra con presupuesto ni patrocinadores:

una comunidad que sabe por qué está ahí.

La diferencia es tangible:

En EDC:

  • El público se cuida entre sí.
  • La vibra es más emocional que aspiracional.
  • La diversidad es parte del paisaje, no un anuncio.
  • Puedes ir solo y terminar con nuevos amigos.

PLUR no hizo a EDC famoso. PLUR hizo que EDC fuera eterno.

Pasquale Rotella: la mente detrás de Insomniac

Pasquale Rotella no es un DJ ni un músico. No aparece en los sets lists ni compite en ningún top musical. Y sin embargo, su impacto es tan profundo como el de los artistas que llenan los festivales que él creó.

Es el fundador y CEO de Insomniac, la compañía que organiza algunos de los eventos electronic dance music (EDM) más grandes del mundo —incluyendo el icónico Electric Daisy Carnival—, y lo ha hecho no desde una cabina, sino desde la visión de lo que significa sentir un festival más allá de la música. 

Su historia va mucho más allá de montar escenarios. Comenzó como asistente a fiestas clandestinas en Los Ángeles a principios de los 90, cuando la escena rave era perseguida por la policía y estaba prácticamente muerta tras los disturbios y represión en la ciudad. Rotella sintió que ese espacio necesitaba un renacer y decidió hacerlo él mismo. 


*Su obsesión: no el lineup, sino la experiencia completa

Para Pasquale Rotella, un festival nunca es solo un lineup de artistas. Desde los primeros eventos de Insomniac —pequeñas fiestas semanales de apenas cientos de personas— hasta la producción de EDC en Las Vegas para cientos de miles, su enfoque ha sido siempre el mismo: crear un mundo inmersivo donde el público no solo escucha música, sino la vive

Eso significa pensar en cada detalle:

  • decoración y arte que impulsa sensaciones visuales únicas,
  • escenarios que parecen paisajes de otro planeta,
  • interacciones que hacen que cada asistente sienta que forma parte de algo más grande.
    No es cuestión de artistas en un cartel, sino de cómo la gente se siente al cruzar la puerta y saber que está entrando a una experiencia sin igual.

En palabras del propio Rotella, proporcionar experiencias memorables “siempre ha sido mi prioridad”. 


La relación con los fans: una conexión real, no superficial

A diferencia de muchos organizadores que solo miran números, Pasquale ha mantenido una relación emocional con su público desde los inicios. Muchos asistentes recuerdan que él mismo entregaba flyersrecortaba boletos en la entrada, e incluso hablaba con los fans cara a cara en los primeros raves. 

Esa cercanía se siente porque Rotella piensa en las necesidades emocionales del público: no solo quieren música, quieren sentirse parte de algo. Los festivales de Insomniac son espacios donde la comunidad se reconoce, se abraza, se ve reflejada en los escenarios y en cada luz que brilla en el cielo nocturno.

Esta filosofía se traduce en que muchos asistentes repiten año tras año; no por los artistas, sino por la sensación de ser parte de una tribu global que celebra juntos la música, la libertad y la conexión humana.


Desde un raver anónimo hasta redefinir un movimiento global

Cuando Rotella fundó Insomniac en 1993, lo hizo porque extrañaba la escena underground y quería un espacio que la mantuviera viva. Sus primeros eventos eran lugares donde él mismo quería estar —una motivación emocional tan pura que terminó construyendo una de las empresas de entretenimiento más influyentes del mundo. 

Hoy, EDC Las Vegas —flagship de la compañía— atrae a cientos de miles de personas cada año, y su influencia se extiende globalmente con eventos en múltiples países. Pero lo fundamental es que sigue operando con la misma idea de siempre: el festival como un universo donde la experiencia viene antes que el lineup, y la comunidad es la verdadera estrella.

Daisy Line en EDC: la fila que se convierte en comunidad

Daisy Line es el corredor principal que guía a miles de ravers hacia el corazón del Electric Daisy Carnival. A lo largo de los años, se convirtió en un espacio simbólico: el lugar donde realmente “empieza EDC”, incluso antes de ver el Kinetic Field encenderse al fondo.

Aunque su función inicial es logística —mover a decenas de miles de personas—, Daisy Line se transformó en una especie de ritual de entrada que marca el tono de la noche. Es el momento donde las luces, el sonido lejano y la energía de la multitud te preparan para lo que viene.


Por qué EDC convierte la espera en parte de la experiencia

Una de las claves de Insomniac es que nunca deja un espacio vacío sin convertirlo en algo emocional, visual o simbólico. Daisy Line es el mejor ejemplo: en vez de ser solo “la fila para entrar”, se convierte en una experiencia diseñada.

Mientras avanzas, pasan cosas:

  • Cambia el color de las luces según el tema de ese año.
  • Escuchas cómo se mezclan varios escenarios a lo lejos.
  • Ves performers moviéndose entre zonas.
  • Sientes cómo la vibra crece minuto a minuto.

EDC entiende que la anticipación también es parte del festival.
Y por eso Daisy Line no es un trámite: es una bienvenida.


Cómo la fila se vuelve comunidad

Daisy Line tiene una magia muy particular: hace que miles de desconocidos se sientan parte de lo mismo. Es donde nacen los primeros kandi trades, donde los squads se esperan para entrar juntos, donde la gente comparte agua, glitter o simplemente emoción.

En este corredor pasan pequeñas escenas que cuentan más del festival que cualquier escenario:

  • El raver que se detiene a ayudar a otro con su outfit.
  • La pareja que graba su primer EDC.
  • Los grupos que corean canciones mientras avanzan.
  • Los amigos que se reencuentran después de un año.

Daisy Line recuerda que EDC no solo se vive bailando: también se vive caminando, acompañando a miles de personas que van por la misma razón que tú.

La magia de Under Electric Sky: la evolución de un fenómeno global

Desde sus inicios como un evento electrónico underground hasta transformarse en uno de los festivales más grandes del mundo, EDC siempre se ha vendido como un espacio mágico donde la música, el arte, y la comunidad se encuentran. Under Electric Sky no es solo una frase bonita; es la imagen mental que abraza la idea de vivir una experiencia completa: luz, sonido, conexiones humanas, escenarios gigantescos y pura euforia colectiva.

Ese lema no es nuevo: siempre se ha asociado con la enorme celebración al aire libre donde miles de personas bailan literalmente bajo un cielo iluminado por láseres, instalaciones de arte, conciertos y fuegos artificiales.La evolución del fenómeno: de un festival local a impacto global


De las pantallas al espíritu del rave: el documental que marcó un momento

En 2014 se estrenó Under the Electric Sky, un documental sobre la edición de EDC Las Vegas 2013. Dirigido por Dan Cutforth y Jane Lipsitz, la cinta no es una biografía ni una crónica técnica; es una mirada íntima a las experiencias y sensaciones de los asistentes.

El documental muestra la vida de varios headliners (así es como Insomniac —la promotora de EDC— llama a la audiencia) mientras se preparan y viven el festival desde adentro. No habla solo de DJs famosos, sino de las historias personales y conexiones humanas que ocurren bajo ese cielo eléctrico.

Una escena de la cinta, donde jóvenes encuentran libertad en el ritmo y otros se reencuentran después de años quedó como testimonio de que EDC no es solo un cartel; es un lugar que puede transformar a quienes lo viven.


La evolución del fenómeno: de un festival local a impacto global

Lo que empezó como una fiesta pequeña y underground en Los Ángeles a finales de los 90 hoy ya no se parece en nada a lo que imaginabas.

Las raíces urbanas: cuando era un rave chiquito en California

Antes de ser un fenómeno mundial, Electric Daisy Carnival (EDC) nació en 1997 como un evento mucho más íntimo en Los Ángeles, organizado por Insomniac Events con Pasquale Rotella al frente. La primera edición se realizó en el Shrine Expo Hall con apenas unos 5,000 asistentes, DJs locales y regionales, y una vibra muy ligada a la cultura rave —libre, espontánea y comunitaria— que apenas empezaba a ganar fuerza en Estados Unidos.

En esos días, no existían escenarios gigantes ni producción monumental; apenas eran fiestas con música electrónica, luces y gente que se juntaba para bailar hasta que saliera el sol. Era lo que muchos consideran la pura esencia de “estar bajo el cielo eléctrico” antes de que el concepto se convirtiera en marca global.

El salto a Las Vegas: el festival que explotó

La gran transformación llegó más adelante, cuando EDC ya había pasado por varios escenarios y formatos en California. En 2011, tras algunos años de crecimiento y también de retos en Los Ángeles, el evento se mudó al Las Vegas Motor Speedway —un lugar perfecto para que nada detuviera su ambición.

Ese movimiento fue clave: antes era un festival que muchos locales conocían, ahora era un evento con espacio para crecer sin límites. Desde esa edición, EDC Las Vegas se consolidó como el festival de EDM más grande de Norteamérica, reuniendo a más de 500,000 personas en un solo fin de semana —una cifra que ningún pequeño rave podría soñar alcanzar.

De tres escenarios a un universo

El crecimiento no fue solo en números, sino en escala. Lo que antes eran DJs en un salón, pasó a ser un universo de música y producción:

  • Montones de escenarios especializados en géneros distintos: house, techno, drum & bass, dubstep, trance y más.
  • Instalaciones artísticas gigantes, luces que parecen del futuro y estructuras que parecen sacadas de otra dimensión.
  • Atracciones tipo carnaval: rueda de la fortuna, juegos, performers caminando entre la gente, arte interactivo… todo para que el festival sintiera que no solo estás ahí por la música, sino por la experiencia completa.

Ese paso de rave boutique a espectáculo global fue tan drástico que muchos asistentes lo llaman “ritual colectivo”: miles de personas caminando de un escenario a otro bajo un cielo que, literalmente, nunca se apaga gracias a luces, pirotecnia y pantallas gigantes.

-CÉSAR ROSALES

El objeto que marca el inicio de EDC

Para miles de ravers, EDC Las Vegas empieza mucho antes de que Pasquale Rotella abra las puertas del Speedway. Empieza cuando el cartero toca la puerta y te entrega una caja que, para la comunidad, tiene un nombre mítico:

The box

Es —simplemente y poderosamente— la caja oficial en la que llega tu pulsera de EDC Las Vegas, junto con detalles impresos y pequeños recuerdos que cambian cada año.

Pero su valor no está en lo que trae, sino en lo que significa.


¿Qué es exactamente? (Información real)

Cada año, Insomniac envía a los compradores de EDC Las Vegas una caja conmemorativa donde viene:

  • La pulsera oficial RFID (el acceso real al festival)
  • Material temático del año
  • Algunos recuerdos pequeños (dependen de la edición)

Eso es lo único confirmado y constante:
es el empaque donde llega tu acceso al festival, diseñado como un objeto de colección.


Cómo funciona en Las Vegas

  • Se envía solo uno por orden, no por boleto.
  • Llega semanas antes del festival, marcando el inicio del hype anual.
  • El diseño cambia según el tema oficial del Mainstage (Kinetic Energy, Kinetic Bloom, etc.).
  • Se ha convertido en objeto de culto: hay fans que guardan TODAS las cajas año tras año.

La caja no es un “extra”. Es parte de la narrativa de EDC: colorida, futurista, fantástica… literalmente el ADN del festival empaquetado.


La expectativa histórica: ¿por qué nunca ha existido uno para EDC México?

Razón oficial no hay.
Lo único real es:

  • Insomniac solo envía estos BOX en USA,
  • solo para EDC Las Vegas,
  • y la logística mexicana funciona diferente (envíos, producción, costos, paquetería, aduanas).

Aun así, la expectativa crece cada año porque EDC México ya no es “el hermano menor”:
es gigante, tiene historia propia y mueve una comunidad brutal.


¿Puede pasar algún día?

No hay anuncio. No hay pista oficial. Pero hay una comunidad completa empujando la idea desde hace años.

Y si algo ha demostrado EDC México es que cuando el público quiere algo… se escucha.
El deseo es real, la conversación existe y el hype sigue creciendo.

El lenguaje secreto de EDC: 

En Electric Daisy Carnival, el kandi no se usa para combinar con el outfit ni para sumar likes. Se intercambia. Se ofrece. Y en ese gesto breve —manos cruzadas, mirada directa— se dice todo lo que la pista exige: respeto, cuidado y comunidad.

Quien ha estado en EDC lo sabe: el kandi es una forma de hablar sin palabras en medio del ruido, el humo y las luces.


De dónde viene el kandi

La práctica nace en la cultura rave de los noventa, cuando las pulseras hechas a mano se volvieron una manera simple de reconocerse entre desconocidos. No había escenarios gigantes ni producciones millonarias; había pistas improvisadas y una idea clara de convivencia. De ahí surge PLUR —Peace, Love, Unity, Respect—, no como slogan, sino como regla no escrita.

EDC heredó ese lenguaje y lo convirtió en tradición viva. Cada intercambio mantiene el hilo entre generaciones de ravers que, aunque no se conozcan, comparten el mismo código.


EDC Las Vegas vs. EDC México: la misma raíz, distintas expresiones

En Las Vegas, el kandi forma parte del paisaje: mochilas llenas, intercambios constantes, mensajes cortos que vuelan de mano en mano. En México, la práctica existe y crece, pero se adapta a otra sensibilidad: menos volumen, más significado personal, más cuidado del momento.

No es que aquí “falte” cultura kandi; es que se vive distinto. Y eso también es rave.


Por qué el kandi sigue vigente

La música cambia. Los géneros rotan. Los escenarios crecen. Pero el kandi permanece porque sostiene lo que hace a EDC distinto de cualquier otro festival: una comunidad que se reconoce, se cuida y se habla sin palabras.

Entender el kandi es entender el corazón del rave. Y ese corazón late fuerte cada vez que EDC vuelve a México.

Kinetic Metropolis: llegará a EDC México 2026

EDC no solo cambia el lineup: cambia el universo. Y en 2025, Las Vegas tuvo con un concepto que empezó a sonar fuerte entre headliners: #KineticMetropolis. Lo que sigue es la parte que nos importa en México: ese mismo concepto ahora está ligado a EDC México 2026 y ya se está mencionando como parte de la experiencia que viene para CDMX. 


¿Qué es Kinetic Metropolis?

Dicho en modo Headliner: una “metrópolis” cinética = una ciudad viva que se mueve con la música. No es solo estética: es una forma de presentar el mundo de EDC (sus escenarios, narrativa visual y energía general) como si fuera una ciudad nocturna futurista.

EDC siempre vende una idea: entras a un lugar que no existe en el día a día. En 2026, el guiño es directo: volver a #EDCMéxico con #kineticMETROPOLIS.


Lo que hay que tener en el radar (modo Headliner)

Si ya estabas mentalmente en EDC México 2026: quédate con esto —no es solo “otra edición”, y sí: si Vegas 2025 te dejó con FOMO, esta es la pista más clara de por dónde va el mood en CDMX.

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EDC México de día vs de noche: así cambia la experiencia

Quien ha ido a EDC México lo sabe: la experiencia cambia por completo según la hora. No es lo mismo llegar con el sol encima que perderte entre luces, fuego y beats a medianoche. La energía, el clima, la música y hasta el tipo de público se transforman conforme avanza el día.

Entender esa diferencia ayuda a tomar mejores decisiones y a disfrutar mucho más el festival.


EDC México de día: calor, exploración y energía ligera

Las primeras horas se sienten más tranquilas. El público llega con energía limpia y sin prisas. El sol pega fuerte y el calor se vuelve protagonista desde temprano.

La música suele sentirse más relajada. Muchos sets funcionan como calentamiento. Es el mejor momento para caminar sin empujones, conocer escenarios y ubicar puntos clave como baños, barras y zonas de descanso.

Aquí conviene hidratarse bien, usar bloqueador y no gastar toda la energía. El cuerpo todavía tiene dos noches por delante.


Cuando cae el sol:

El atardecer marca un cambio total. Baja la temperatura y sube la expectativa. Las luces empiezan a dominar el paisaje y el festival se siente más vivo.

La música se vuelve más intensa. Los escenarios comienzan a llenarse. El público entra en modo fiesta real. Es el momento perfecto para elegir dónde pasar la noche y decidir qué DJs se vuelven prioridad.

Quedarse sin plan en este punto suele terminar en caminatas eternas.


EDC México de noche:

Ya de noche, EDC muestra su versión más potente. Fuego, visuales y pirotecnia elevan todo. El público se concentra y los escenarios principales se saturan.

La energía está arriba, pero el cansancio también aparece. Aquí se nota quién dosificó fuerzas y quién no. Elegir bien entre un escenario lleno o uno más cómodo puede cambiar la noche por completo.

También es cuando más se siente el frío. Una chamarra ligera deja de ser opcional.


Madrugada: cierres épicos y cuerpo en modo automático

Las últimas horas mezclan euforia y agotamiento. Los cierres suelen ser memorables, pero el cuerpo ya cobra factura. Caminar cuesta más y el hambre aparece de golpe.

Muchos errores pasan aquí: quedarse demasiado lejos de la salida, no calcular transporte o subestimar el cansancio. Quien planea este tramo con cabeza suele salir del festival mucho mejor.


Por qué entender el horario cambia tu EDC México

EDC México no se vive igual a las 3 de la tarde que a las 2 de la mañana. Cada bloque tiene su propio ritmo, su música y su público.

Saberlo permite disfrutar más, evitar errores comunes y elegir mejor qué vivir en cada momento. No se trata de aguantar todo, sino de vivirlo inteligente.

Porque en EDC, el tiempo también es parte del lineup.